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Ahora que quedo prendada del exterior,
junto al calor de la pereza.
Al resguardo del frío,
muevo los dedos del pie sientiendo aun un el escalofrío,
amigo del frío.
Y esque ahora si que es tiempo de jorobas y jorobados,
tiempo de princesas de tez blanca y sonrojados mofletes.
Tiempo de mimar la punta de la nariz,
de frotar una y otra vez nuestras manos, en busca de nuestra propia energía.
Curioso gesto.
Gesto que se repite alla por donde ahora camines.
Son días grises de ropas y calles oscuras,
con ráfagas a café recien hecho.
Curiosidad por el astro y cabezas cabizbajas.
Pasos rápidos, el ritmo aumenta en el día a día.
EL frío llama al calor, lo dota en significado.
Lo hace ser querido y esperado.
Permitir que exista el color en estos días grises, póngase esa bufanda roja,
los mocasines violetas o el gorro verde.
El abrigo naranja y las botas azules.
Sino somos nosotros, ¿quién sino?

