
A ver si desde ahí encuentro a la sinceridad de tu ser,
hablar con tus sueños,
y consultar a tus miedos, el por qué se han instalado ahí, ahora.
Creo que es ahí en los que tus gestos de verdad me llegan
y tus abrazos abrigan el corazón, como los abrazos de verdad.
Pero mientras saco la escalera roja, dime por qué
si yo pregunto qué tal estas y estoy haciéndolo a tus sentimientos,
a tus dudas,a tus sueños,a tus pensamientos y a tus emociones;
me respondes bien.
¿Todo eso entra en un bien?